La Bascongada de Amigos del País
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Viejo 25/oct/03, 00:12
hiramavib
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Predeterminado La Bascongada de Amigos del País

D. Javier María de Munibe e Idiaquez, octavo conde de Peñaflorida presentaba en 1763 a las Juntas Generales de Guipúzcoa, reunidas en Villafranca de Oria (Ordizia) el “Plan de una sociedad Económica o Academia de Agricultura, Ciencia y Artes útiles y Comercio, adaptando a las circunstancias y economía particular de la Muy Noble y Muy Leal Provincia de Guipúzcoa”

El día 24 de diciembre del año siguiente en asamblea convocada en la casa-palacio Insausti de Azkoitia a la que asistieron la mayoría de los “Amigos” eligen como presidente al Conde de Peñaflorida, secretario a D. José de Olaso y a D. Vicente Lili como tesorero.


Carlos III aprobaría los estatutos de la sociedad por Real decreto de 8 de abril de 1765.

Así nace una institución de capital transcendencia en la cultura vascongada, aún hoy en día reconocida por toda la sociedad vasca y, según nuestro parecer, de clara influencia masónica.

Debido a los nexos de unión que mantenía la Bascongada con la Ilustración, pronto suscitó recelos y descalificaciones de los grupos sociales más tradicionales y recalcitrantes de la sociedad del País Vasco, aún antes de constituir la Bascongada, ya se anticipaba a estas criticas el Conde de Peñaflorida, curado de espanto, al advertir que con toda seguridad se les llegaría a acusar de herejes y ateístas.

Es de sobra conocido que colaboraron en esta empresa junto al Conde de Peñaflorida otros dos afamados enciclopedistas vascos, D. Fermín Lasala Collado, Duque de Mandas y D. Joaquín de Eguía, Marqués de Narros, y que como él, formaban parte de la Bascongada, profesaban ideas filosóficas y políticas opuestas a las que imperaban por aquel entonces en la mayoría de la población.

En el libro “Historia de las Sociedades Secretas Antiguas y Modernas de España” el señor De La Fuente dice de la Bascongada que:

“No hay pruebas para asegurar que aquella asamblea fuese una reunión masónica, pero si bien se examina el lenguaje que allí se usaba, las ideas que prevalecían, los elogios que en sus tareas se dispensaron a los enciclopedistas franceses, las relaciones de algunos de aquellos amigos con los revolucionarios de aquel país, la desafección que ya algunos de ellos mostraban contra la Iglesia, la actitud recelosa con que fue acogida por el clero, que creyó luego encontrar allí algo oculto y sospechoso, darán lugar para alguna conjetura en este sentido.

La misma divisa de las tres manos unidas que adoptaron es un signo masónico de los más conocidos.


Don Marcelino Menéndez y Pelayo moldeando los datos del Sr. De La Fuente llegó a subrayar:

Excelentes conductores de la electricidad filosófica revolucionaria, viniendo a servir sus juntas de pantalla o pretexto para conciliábulos de otra índole, hasta convertirse algunas de ellas, andando el tiempo, en verdaderas logias o en sociedades patrióticas...”

Y continuaba así opinando del triunvirato de Azcoita: “Con estas laicas y anticlericales animosidades, que sin ton ni son mezclaban aquellos caballeros con sus lecturas de la física del abate Nollet o sus experiencias en la máquina neumática, no es de extrañar que recibiesen con entusiasmo la nueva expulsión de los jesuitas y tratasen de aprovecharla para ir secularizando la enseñanza” y “El seminario fue la primera escuela laica de España, entre aquellos patriotas daba el tono Peñaflorida, cuyas tendencias conocemos ya, y su sobrino el fabulista Samaniego, autor de cuentos verdes al modo de La Fontaine”

Y como no podía faltar, la Santa Inquisición a la vista de que el pensamiento ilustrado resultaba un huésped delicado, algunos de estos amigos de la Bascongada fueron acusados de masones ante el sagrado tribunal, entre otros El fabulista Samaniego, Joaquín María de Eguía, Marqués de Narros o Manuel de Aguirre.

En 1776 en Conde de Peñaflorida envía de viaje de instrucción al extranjero a su segundo hijo Antonio de Munibe, junto con José de Eguia, hijo del marqués de Narros y al preceptor de ambos Eugenio de Izquierdo.

Llegan a París donde por aquel entonces la logia masónica “Les neuf soeurs” (La nueve musas) integrada sobre todo por científicos, escritores y artistas recibirá como hermanos a los tres jóvenes “bascongados”.

En el seno de esta logia en esa misma época figuraban relevantes personas como Lalande, Franklin, Helvetius, o Montgolfier.

Como curiosidad diremos que en esta misma logia con el correr del tiempo sería iniciado con el mandil de aprendiz a los 84 años de edad y un mes antes de morir, el hermano VOLTAIRE.

Sobre el Cuadro lógico aparecen los honores y cargos que ostentaba su venerable maestro, Lalande, fundador de la logia y figura de la historia de la astronomía, perteneciente a la Real Academia de las Ciencias seguido de un largo número de cargos más, que hace que pase casi desapercibida su pertenencia a La Bascongada, así como la de otros miembros de la logia parisina que también eran a su vez miembros de la Bascongada, los vigilantes De Merlay President á la Chambre des Comptes y el abate Du Rouzeau miembro de la Societé Royale de Biscaye.

En esta logia entre los miembros no dignatarios aparecen los nombres de nuestros tres jóvenes Bascongados. Además el cuadro añade los nombres de otros vascos ligados con el Conde de Peñaflorida, Agustín de Vicuña, Juan José y Fausto Elhuyar y Chabanneua.

Este último, químico francés que después de sus trabajos y éxitos en el Instituto de Bergara fundó en Madrid 1789 la real Escuela de Mineralogía que estuvo en activo hasta 1808.

La base del triunfo de la masonería parisina de “Les Neuf Seoeurs” quizá residiera en la sabia distribución de las obligaciones de cada hermano. Así al volver a España nuestros “Bascongados” tenían que tentarse bien la ropa y disimular su espíritu masónico con tal sutileza que impidiera su descubrimiento.

Aún así, sabemos que a Antonio Munibe siendo ya él Conde de Peñaflorida la Inquisición aunque no logró reunir pruebas para acusarlo de francmasón si llegó en su persecución a embargarle algunos libros, entre ellos un ejemplar de la Enciclopedia.

Hemos visto que entre los masones “Bascongados” de París se encontraban los hermanos Elhuyar y Lubice, ambos de origen vasco francés, nacidos en Logroño con solo un año de diferencia entre ellos y los dos con estudios de mineralogía.

No se sabe a ciencia cierta si fueron iniciados en Francia o en Alemania ya que sus diferentes biógrafos no se ponen de acuerdo en este punto.

Se reconoce su estancia en ambos países y su contacto con las logias alemanas y francesas, conocemos que coincidieron en su logia vienesa con su coetáneo Haydn y muy probablemente con Mozart.

Juan José siendo investigador en el seminario de Bergara, con la permanente ayuda de su hermano Fausto y gracias al excelente laboratorio de la Real Sociedad Bascongada, uno de los mejores de la Europa contemporánea, consiguió descubrir para la ciencia un nuevo mineral, el WOLFRAMIO.

Los dos hermanos fueron trasladados por el Reino de España a las Américas. Juan José por designación real se traslada a Nueva Granada para impulsar la minería muriendo en santa Fe de Bogotá a los 42 años.

Fausto fue nombrado en 1786 director general de minería en Nueva España (México) permaneciendo allí hasta 1821 y tras la independencia de México retornó a España ocupando importantes cargos públicos, (Director general del crédito público, Director general de Minas, y de la escuela de Almadén)


La masonería llegó a Nueva España por la oficialidad de las tropas expedicionarias que fueron allí a sofocar la insurrección, siendo el Sr. Elhuyar según Menedez y Pelayo, el venerable de la primera logia mexicana llamada “La Arquitectura Moral” y que se fundó hacia el año 1817 en la casa de los capellanes de Santa María de la antigua.

Úlima edición por zaldumbide fecha: 30/ene/07 a las 17:05. Razón: Corrección de texto
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Viejo 25/oct/03, 23:11
uribarren
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Predeterminado Historia de la Bascongada

La Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País nació en Azkoitia (País Vasco), el día de Navidad de 1764, en virtud de la decisión de un selecto grupo de personalidades del País Vasco, de impulsar cuantas acciones fueran posibles para fomentar la educación, la riqueza, la cultura y el progreso general del País.

Entre los fundadores desempeñó papel principal D. Javier María de Munibe e Idiaquez, octavo Conde de Peñaflorida, con sus aportaciones personales y económicas.

Tanto él como otros de los 16 fundadores, habían sido educados en Colegios de los Padres Jesuítas en Francia con posteriores vivencias en el extranjero, lo que les permitió conocer directamente todo el movimiento cultural europeo hoy conocido como el de la Ilustración, en el Siglo de las Luces.

El éxito fue tan notable que el propio Rey Carlos III concedió a la Bascongada el rango de Real Academia, con fecha 8 de abril de 1765, aunque ya dos meses antes habían celebrado su primera Asamblea General.

Como está sobradamente reconocido por cuantos historiadores han trabajado en su estudio, la Bascongada, con su ejemplo, sirvió de modelo para la creación de numerosas Sociedades Económicas en los diversos territorios de la Monarquía española.

La esencia del planteamiento de la Bascongada, radicó en la idea de que la renovación social y la superación de la crisis económica en la que estaba sumida la sociedad vasca de aquel momento, sólo podían conseguirse mediante la formación de hombres y mujeres que fuesen sujetos hábiles. La Educación era, pues, su leit motiv.

Declaró reiteradamente que prefería lo útil a lo agradable y comenzó a trabajar para introducir en el País Vasco las más avanzadas técnicas en la agricultura, la industria, la arquitectura, la medicina, etc. La economía política, una ciencia que estaba naciendo, fue objeto también de atención especial.

A la Bascongada se le deben numerosas iniciativas encaminadas a modernizar el País y elevar el nivel de sus naturales; pero la obra que tuvo mayor implantación y alcanzó resonancia internacional fue el RealSeminario de Bergara, inaugurado el 4 de noviembre de 1776. Era la primera institución de investigación en España y precursora de las actuales Escuelas de Ingenieros.

En 1778 se crea en dicho Seminario el Laboratorio Químico, iniciándose estudios de Química y Metalurgia. En él, el francés Louis Joseph Proust, comienza -por primera vez en España- un curso de Química y ese mismo año descubre la ley de las Proporciones definidas.

Con Proust ingresa en Bergara el físico, tambien francés, Pierre François Chavaneau, quien cuatro años más tarde, en 1782, conseguirá en aquel Laboratorio hacer maleable el platino.

A su vez, en 1781 y 1782, se incorporan al profesorado de Bergara los hermanos Fausto y Juan José de Elhuyar, respectivamente, los cuales al año siguiente, 1783, descubren y aislan el wolframio o tugsteno.

Cuatro años después ingresa en dicho centro de investigación el sueco Anders Nicolau Tunborg, que consigue forjar diversas piezas de platino.

En 1794 se interrumpen las actividades del Seminario por la entrada en Bergara de las tropas francesas como consecuencia de la Guerra de la Convención. Sus instalaciones quedaron destruidas y el Seminario acabó extinguiéndose a causa de las dificultades derivadas de las contiendas civiles habidas en España en el curso del siglo XIX.

Fueron socios de la Bascongada numerosas personalidades del País Vasco, de la Corte y de varias ciudades de Europa.

La Bascongada también extendió su acción a América, habiendo tenido singular importancia en México (Virreinato de Nueva España). Los vascos residentes en México constituyeron una Delegación que incorporó a sus actividades a notables personalidades de aquel país. Su obra, de la que quedan múltiples testimonios, se desarrolló en los niveles educativos, culturales, mineros y comerciales.

Los socios de la Bascongada en aquella Delegación tuvieron una señalada presencia en el proceso de independencia de México.


La Bascongada Hoy

Hoy, después de diversas vicisitudes, la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, mantiene vivo en sus distintas facetas y con los medios a su alcance, el espíritu primigeneo de sus fundadores.

Por tanto, constituye un foro intelectual abierto, cuyas actividades principales se centran en la organización de conferencias, seminarios y coloquios sobre temas de interés, especialmente para el País Vasco y en la edición de trabajos relacionados con dichas actividades.

Publica periódicamente el Boletín de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, en castellano, y en euskera, además de otras.

Por acuerdo del Gobierno Vasco, de fecha 26 de septiembre de 1995, ha sido declarada de Utilidad Pública, por su trayectoria y destacado protagonismo en la cultura vasca, y su logotipo de las tres manos enlazadas bajo la leyenda IRURAC BAT (las tres hacen una) simboliza la unión de las tres Provincias Bascongadas de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa, como núcleo del País Vasco, en su conjunto.

La Sociedad está integrada por los Socios de Número (tienen obligaciones especiales ante las actividades sociales y son nombrados después de haber presentado un trabajo), los Supernumerarios y los Socios de Honor (condición en la que se reconocen determinados méritos).

Hay también Socios Alumnos, y determinadas entidades o sociedades que han presentado su apoyo a la Bascongada son nominadas Socios Colectivos.

Los Socios de Número se reúnen al menos una vez al año en Asamblea General (asisten también los demás socios), y cada dos años designan al Director de la Bascongada, que preside y representa a la Sociedad.
La designación recae, por votación en un Socio de Número de Álava, Bizkaia o Guipúzcoa.

En cada uno de estos Territorios existe una Junta Rectora y sus Socios se reúnen también en Asambleas Regionales.

Existen asimismo la Delegación en Madrid, conocida como Delegación en Corte, y la Delegación en México.

Úlima edición por zaldumbide fecha: 30/ene/07 a las 18:06.
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Viejo 25/oct/03, 23:11
beltrandebonlieu
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Predeterminado LOS ILUSTRADOS VASCOS (S. XVIII)

La Enciclopedia francesa define al ILUSTRADO como aquel "que pisoteando todo prejuicio, tradición, consenso universal, autoridad, en una palabra, todo lo que esclaviza a la mayoría de las mentes, se atreve a pensar por sí mismo".

Ahora bien, con ser los más importantes no sería lícito considerar a los filósofos los únicos artífices del florecimiento de la Ilustración. Junto a ellos hay que tener en cuenta a los amigos, simpatizantes, viajeros, comerciantes de libros, editores de periódicos, etc., que forman una extensa red a través de la cual las nuevas ideas se difunden y llegan a los más diversos lugares.

Los principios ilustrados se difundieron en la tradicional sociedad española, a pesar de los grupos conservadores, a través sobre todo de tres vehículos: las sociedades económicas de Amigos del País, la prensa periódica y la reforma universitaria.

Las primeras nacieron por iniciativa privada en Guipúzcoa a partir de tertulias celebradas en las logias masónicas, proliferantes entre los más cultos de la sociedad.

Y en 1765 el conde de Peñaflorida obtuvo licencia real para la creación de una Sociedad de ilustrados masónicos, dedicando su esfuerzo en cuatro direcciones: agricultura, industria, comercio e historia y buenas letras para el fomento económico y cultural, y que se denomínó SOCIEDAD VASCONGADA DE AMIGOS DEL PAÍS, con sede en la localidad guipuzcoana de Azcoitia. Ante los logros de la misma crearon de un instituto en VERGARA, con la constitución de dos cátedras superiores en ciencias modernas, etc..

Campomanes decide impulsar la creación de instituciones similares por el país y así lo hace en su Discurso sobre el fomento de la industria popular, en 1774, floreciendo por doquier en multitud de poblaciones españolas.

El desarrollo de la prensa erudita -científica o literaria- fue ahora acompañado de la aparición de una prensa polémica y de opinión que invitó al debate público sobre los temas candentes de actualidad y que muchas veces se convirtió en el puntal más critico de la todavía atrasada sociedad española.
La instrucción también fue objeto de reforma; mientras que la enseñanza primaria atendía sobre todo a lograr buenos maestros, la secundaria siguió en manos de las órdenes religiosas ante la falta de profesorado competente.

Sin embargo, la universitaria fue reformada a fondo, gracias en parte a la expulsión de los JESUÍTAS que acaparaban la mayoría de las cátedras; se innovaron las materias y disciplinas a impartir y se introdujeron modernos métodos pedagógicos, aunque lo más importante es que su control pasó a estar en manos del Estado, así como los colegios mayores y el sistema de provisión de becas; la creación de academias científicas y colegios superiores, como los Reales Estudios de San Isidro, completaron la reforma en este campo
Carlos III pretendía reducir las atribuciones del Santo Oficio, impulsar la reforma interna de la Iglesia acentuando la disciplina, acabar con determinadas formas de religiosidad popular, frenar el poderío económico limitando futuras adquisiciones de bienes (1765), sobre todo inmuebles, despojarle del control sobre la enseñanza superior y someterle a la política oficial, lo que era bastante problemático.

Recortar los poderes de la Inquisición suponía controlar a sus dirigentes lo que hará a través del Real Patronato- y también recortar su jurisdicción, por lo que determinados delitos como la bigamia, la sodomía o el adulterio, pasarán a la justicia civil.

También se obligó a la Iglesia a contribuir a la milicia en relación a sus bienes (1765), se recortó el derecho de asilo a determinadas Iglesias (1773), se le prohibió editar libros sin licencia real (1773) y se obligó a las cofradías a solicitar la aprobación de la autoridad civil para intentar cortar los abusos en que frecuentemente habían incurrido.

Según el profesor Vázquez de Arce, a principios del siglo XVIII el conde de Peñaflorida encabezó a un grupo de industriales e impulsores, los llamados CABALLERITOS de AZCOITIA, denominación algo sarcástica y burlona, que contribuyeron y mucho aportaron a INTERNACIONALIZAR las tierras de las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa.

La tesis que mantenían estos precursores del desarrollo de las provincias aludidas no era otra que la economía y el trabajo es la auténtica piedra filosofal que transmuta en oro las materias más despreciables.
Unas décadas después, la sociedad los ha colocado en el lugar que les corresponde y merecen.
Javier de MUNIBE, conde Peñaflorida, a los catorce años fue enviado a estudiar a los jesuitas de Toulouse, lo que le permitió comprender el desfase cultural en el que se hallaba la España del siglo XVIII.
Nombrado Diputado General de Guipúzcoa en varias ocasiones y alcalde de Azcoitia, desde sus cargos políticos intentó defender postulados ilustrados.
Como firme defensor del cartesianismo y de la ciencia experimental, amigo de Voltaire, se enfrentó dialécticamente al padre Isla.
Se interesó también por el teatro, realizando pequeñas obras en las que incluyó fragmentos en euzkera. Su principal logró será la fundación de la Sociedad Vascongada de Amigos del País y la fundación del Seminario de Vergara como centro de enseñanza.

Entre los miembros de la Sociedad Vascongada destacó Fausto Elhuyar y de Suvisa, natural de Logroño, que realizó su formación en la Academia de mineralogía de Freiberg, en Sajonia y entre 1781-1785 estuvo impartiendo clases en el seminario de Vergara.
Nombrado director general de minas en México, desempeñó el cargo durante tres años. Consiguió obtener el tungsteno o wolframio, junto a su hermano Juan José, publicando en 1783 una obra con sus avances científicos. El invento de un nuevo método de amalgamación permitió el aumento de la producción de plata en México.

Fruto de los esfuerzos de estos Caballeritos de Azcoitia se creó La Escuela de Ingenieros de Minas, la primera que desde su primer día tuvo carácter civil.

Nació en 1777 por orden de Carlos III y se instaló en Almadén, Ciudad Real, donde ya existía algún tipo informal de enseñanza, para aprovechar un elemento importantísimo, las minas de azogue, material insustituible entonces para conseguir el amalgamamiento de la plata, fuente de riqueza de primerísimo orden en la América hispana, especialmente en Méjico.
Esta Escuela comenzó su actividad en un contexto histórico similar a otros centros: Sajonia (Freiberg 1767), Hungría (Schmnitz 1770), Francia (París 1778).

Figura muy destacada del centro fue Don Fausto de Elhuyar, miembro de una Logia masónica, profesor de Mineralogía del Seminario Patriótico de Vergara y más tarde director de la escuela y de los Negocios de Minas del Virreinato de Méjico, adonde llevó las enseñanzas iniciadas en el Seminario de Vergara, uno de las más felices resultados de la Sociedad Bascongada de Amigos del País, pionera de estas Sociedades en toda España y muestra representativa del espíritu de la Ilustración.

A los alumnos se les pagaba el hospedaje en el edificio de la escuela además de darles una pensión para su sustento, y podían usar los cordones de cadetes del Regimiento de la Nueva España. Como ocurrió con otros centros docentes, durante la Guerra de la Independencia estuvo cerrado y, de hecho y en la práctica, hasta 1825, año en que se promulgó la Ley de Minas, inspirada por D. Fausto de Elhuyar, Director General de Minería.





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Viejo 25/oct/03, 23:11
inorganico
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Predeterminado Vascos y Diderot

Diderot, en colaboración con el matemático Jean le Rond d'ALEMBERT, convirtió este proyecto en una inmensa obra de nueva redacción que abarcaba 35 volúmenes, Enciclopedia o diccionario razonado de las artes y los oficios, más conocida como la Enciclopedia.

Con ayuda de los más prestigiosos escritores de la época, entre los que figuraban Voltaire y Montesquieu, el escéptico y racionalista Diderot empleó la Enciclopedia como una poderosa arma de propaganda contra la autoridad eclesiástica, la superstición, el conservadurismo y el orden semifeudal de la época.

En consecuencia, Diderot y sus colaboradores se convirtieron en el blanco de las críticas clericales y reales.
En 1759 el Conseil du Roi suprimió formalmente los diez primeros volúmenes (publicados a partir de 1751) y prohibió la publicación de la obra.
Pese a todo, Diderot continuó trabajando en los volúmenes restantes y logró imprimirlos en secreto. Los 17 volúmenes del texto se completaron en 1765, pero las ilustraciones y los suplementos no se añadieron hasta 1780.
Entre sus alumnos se hallaban los vascos Conde de Peñaflorida, Duque de Narros y otros guipuzcoanos cultos.
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Viejo 25/oct/03, 23:11
tellagorri
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Predeterminado LA INDUSTRIA VASCA EN EL XIX

EL PROCESO DE INDUSTRIALIZACIÓN
La industria en España llega de la mano de las instituciones públicas y del capital extranjero de los países industrializados.
Los sectores autóctonos recurrieron al proteccionismo para aguantar el empuje de las nuevas tecnologías y los precios más baratos de los productos extranjeros, que, sin embargo, terminaron imponiéndose en el mercado interior, ya que tenían una calidad similar y un precio mucho más bajo.
La burguesía española no apostó por la industrialización, y por el cambio de los medios de producción,SALVO EN EL PAIS VASCO, con lo que se quedó atrasada con respecto a las economías europeas más pujantes.

La burguesía prefirió invertir su dinero en la compra de tierras. A la larga, la artesanía autóctona no pudo competir con los productos industriales, e intentaría crear un mercado protegido donde competir con los productos fabriles.
El capitalismo desarrollado en el siglo XIX es fruto de una economía dependiente.

LAS FUENTES DE ENERGIA
La revolución industrial supone la aparición de nuevas aplicaciones de las fuentes de energía, que también llegan a España.
La máquina de vapor es el símbolo de la industrialización y el carbón la fuente de energía que la mueve.
Las fuentes de energía clásicas son la hidráulica y la eólica, pero estas energías restringen la ubicación y el desarrollo de la industria, porque están limitadas a una localización concreta.
El carbón, y la máquina de vapor, liberan a la industria de la dependencia de la ubicación de las fuentes de energía, pero no de la localización de la industria de las regiones donde existe el carbón: de las cuencas carboníferas.

El ferrocarril y el barco se hacen imprescindibles para llevar los productos industriales a los mercados. Pero su autonomía depende de su capacidad para transportar el carbón que consume la máquina de vapor que los mueve.
No obstante, el progresivo avance de la tecnología de producción de bienes industriales, consigue que cada vez sea menor el consumo de carbón, y que se puedan emplear carbones de peor calidad. Todo ello sin detrimento de la producción. Esto se logrará, en España, en la década de 1860. La auténtica liberación de la industria respecto de las fuentes de energía no se conseguirá hasta que en el siglo XX se emplee la electricidad como fuente de energía.

El carbón
El carbón es fundamental en la primera parte de la revolución industrial. A parte de ser la fuente de energía principal, se emplea en la siderurgia para producir acero.

El carbón español de las cuencas de León, Asturias y Palencia tiene que competir con el británico que llega a las COSTAS VASCAS, donde se encuentra el mineral de hierro.
Este carbón es mucho más barato, sobre todo tras la caída de los fletes del transporte marítimo. Ello obliga al gobierno español a tomar una serie de medidas proteccionistas para evitar la competencia de los carbones británicos.
Con el arancel de 1862 se favorece la implantación, en Asturias, de la industria y los capitales vascos. El carbón desplaza a las pequeñas industrias y al consumo doméstico local, y se desarrollan una serie de siderurgias asociadas como las de Duro, Felguera, Mieres, Asturiana del Zinc o Trubia.
Para dar salida a esta producción se construye el FERROCARRIL DEL NORTE que pondrá en contacto Asturias con el País Vasco y con Madrid.
En 1891 caen drásticamente los fletes del comercio marítimo, y no se toman medidas proteccionistas, con lo que el carbón británico llega a Bilbao a un precio mucho más barato que el asturiano.
La industria asturiana entra en declive y comienza el auge de la SIDERURGIA VASCA. Todavía en 1906 se impone otro arancel proteccionista que obliga a las empresas españolas a utilizar carbón nacional, para salvar del declive a la minería asturiana, pero esta ha entrado ya en franco retroceso.

Asturias y el País Vasco no son las únicas zonas de España donde se impulsa la industria. También en Andalucía hay un intento de construir una región siderúrgica, pero la dificultad de encontrar carbón a buen precio, y a pie de fábrica, hacen fracasar el proyecto.

LAS INDUSTRIAS EXTRACTIVAS

También se desarrolla la minería del cobre y la de la pirita, y la industria eléctrica y química, con la fabricación de jabón, vidrio, ácido sulfúrico, etc., en las compañías de Río Tinto y Almadén, también de capital británico.

El principal centro de producción de mineral de hierro es el PAIS VASCO, que tiene sus minas muy cerca de la costa, lo que le permitirá crear una importante industria siderúrgica gracias al carbón inglés.

En el País Vasco no se trasladan las aduanas a la costa hasta 1841, momento en le que la industria vasca queda definitivamente integrada en el mercado español.

El sistema empleado para la fabricación de acero es el sistema BESSEMER, que ahorra mineral y carbón y puede emplear hierros de peor calidad, con lo que se pueden aprovechar el mineral desperdiciado que hay en las escombreras.
Pero estas siderurgias, también están dominadas por el capital extranjero.

Durante la época del proteccionismo se construye el ferrocarril minero desde Asturias-León-Palencia hasta BILBAO para llevar el carbón a las industrias vascas.

En 1907 los empresarios vascos de la siderurgia ponen sus ojos en la minería marroquí de las montañas del Rif, en las minas de Vixan, y España inicia una política colonial sobre el norte de Marruecos, que le llevará a una cruenta guerra.

A pesar de la invención de la bergadana, la dependencia tecnológica del exterior es casi total, porque la bergadana, por utilizar una fuente de energía limitada, no puede competir con las nuevas fuentes de energía.
En 1833 se comienzan a instalar los primeros motores de VAPOR. Esta renovación tecnológica supone una fuerte inversión en maquinaria, lo que encarece la fabricación de los productos textiles.
Esto favorece que en Cataluña aparezcan dos zonas textiles diferenciadas: una junto al mar, de donde viene la tecnología y por donde se comercializan las telas, y otra en el interior, rural, vinculada a los saltos de agua y las cuencas fluviales. Durante mucho tiempo ambas formas de producción convivirán.

Pero los capitales catalanes no sólo se invierten en Cataluña, sino que se colocan en toda España. Particularmente son importantes las inversiones en transporte que se hacen en el País Vasco, Andalucía, etc., con el fin de que sus productos abastezcan el mercado interior.

El arancel proteccionista de 1849 es una buena oportunidad para el crecimiento de la industria catalana, que aprovecha la coyuntura para renovar la tecnología. El precio de los productos textiles desciende, y el mercado aumenta.
El arancel de 1891 permite la importación de algodón en rama, lo que supone una ventaja para la producción textil y la superación de la crisis.

LA SIDERURGIA
Hasta 1886 la producción de hierro dulce en España se obtiene por medio de una tecnología un tanto anticuada, obtención de hierro directo o hierro colado.

Pero desde los años 20 del siglo XIX Martín-Siemens comienza a introducir tecnología moderna que permite utilizar hierros de peor calidad. En la fabricación de hierro en España, se puede diferenciar dos regiones.
En general, Asturias se dedica a la producción de hierro laminado, mientras que la elaboración de hierro en Vizcaya es de lingotes.
No obstante, a partir de 1921 la mayoría de la manufactura del hierro es de productos elaborados y semielaborados.
La ferrería tradicional con horno bajo, de carbón vegetal y de hierros de alta calidad, era inviable a comienzos del siglo XIX; sin embargo, se mantenía gracias a un proteccionismo ultramontano, exigido por la burguesía vasca.

A pesar de todo, la modernización era cuestión de tiempo, y hacia 1826 la mayoría de las ferrerías tradicionales habían desaparecido, o se habían modernizado. En 1831 se instala en España el primer alto horno, el de La Constancia, en Málaga. Los primeros altos hornos en el PAIS VASCO se instalan en 1841, año en que se trasladan las aduanas a la costa.
Esta siderurgia se desarrolla bajo una legislación protectora que hace competir a la fundición tradicional con la siderurgia moderna; ambas con capitales españoles.

La primera siderurgia que se instala en España aparece en Andalucía pero la falta de mineral y de carbón en el país, dará al traste con ella pronto.

El hierro que se consume es producido, mayoritariamente, en el PAIS VASCO, pero la maquinaria que se utilizaba era importada.
En los años 1840 se desarrolló la siderurgia en el norte, en Asturias: Mieres y La Felguera, con un sistema de colado que utilizaba carbón de coque.
Asturias tenía la ventaja del carbón que, gracias a los aranceles proteccionistas, es más barato que el de importación, y más determinante en el precio del producto que el hierro, por ser un carbón caro. Para evitar el precio del carbón, en el alto horno de El Carmen, en VIZCAYA, se instala un sistema tipo chenot que consume carbón vegetal y hulla.

Con el tiempo y el avance de la tecnología se va reduciendo las necesidades de combustible para producir acero. En 1827 eran necesarias 3 Tm de hierro y 4,5 Tm de carbón para producir 1 Tm de acero. En 1836 eran necesarias 2 Tm de hierro y 3,5 Tm de carbón para producir 1 Tm de acero.

En 1865 llega a España la tecnología que permite la inyección de aire caliente en el horno, lo que permite reducir el consumo de carbón drásticamente.
Para producir 1 Tm de acero es necesaria 1 Tm de hierro y 1,5 Tm de carbón. Esta disminución del consumo de carbón, y la caída de los fletes que permite la llegada de mineral británico al País Vasco (en 1877), terminó con la hegemonía asturiana en la siderurgia.
Los hierros vascos eran mejores y más baratos. Sin embargo, la decadencia de la siderurgia asturiana es progresiva, ya que las guerras carlistas dificultan el despegue de las acerías vasca. Tras la paz, en 1879, la hegemonía del PAIS VASCO es indiscutible.

En 1883 la fábrica de El CARMEN instala un horno con sistema bessemer, lo que sitúa a la planta a la altura tecnológica de las mejores empresas de Europa, y con unos precios muy competitivos.
Sin embargo, en esta fecha ya ha comenzado la crisis económica de la gran depresión y las medidas proteccionistas que se toman en toda Europa dejan a la moderna fábrica únicamente con el mercado interior, para vender sus productos. Este consumo es insuficiente para la fábrica.
El mercado es muy estrecho. Se compone, fundamentalmente, de: productos para la labranza, rejas, verjas etc., que se consumen en el medio rural; clavos, cadenas y otros productos propios de la industria naval; cañones, fusiles, etc., que consume la industria armamentística; ferrocarriles y barcos para el transporte; y cañerías y mobiliario urbano, para el consumo en las ciudades.

Esta demanda, además, es, en parte, cubierta desde el exterior, ya que parte del capital invertido en la siderurgia es extranjero. Además, el proteccionismo dificultó la adquisición de bienes de equipo en el extranjero, con lo que las industrias españolas se quedarían pronto viejas, y se irían sustituyendo por importaciones. Sólo en la última década del siglo se mitigó la crisis internacional, y la industria volvería a surgir.

LA INDUSTRIA QUIMICA y ELECTRICA
La industria química se desarrolla, principalmente, gracias al sector agrícola, a las papeleras, a la industria del jabón y a la industria textil.
Sus productos, durante la mayor parte del siglo, serán manufacturas protegidas, por lo que habrá una política de sustitución de las importaciones por el consumo de artículos nacionales, lo que favorece la instalación de industrias químicas en el país.

Sin embargo, esta actividad tiene una gran dependencia exterior, ya que las patentes son extranjeras; y los capitales, en gran medida, también; patentes de Cros, Solvay o Nobel.
En 1872 se constituye la Sociedad Española de Dinamita en Bilbao con patente de Nobel.
En 1899, en Gerona, se instala la fábrica de cementos La Esperanza con el sistema de fabricación pórtland.

También en esta época se desarrolla la industria eléctrica. La electricidad se obtiene de la hulla, en pequeñas centrales que satisfacen una demanda local cercana.
Aún no está desarrollada la tecnología que permite transportar la electricidad a grandes distancias, esto se conseguirá en el siglo XX.




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Viejo 12/sep/04, 23:11
tellagorri
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Predeterminado LA INDUSTRIA VASCA EN EL XXI

LOCALIZACION DE LA POBLACION ACTIVA INDUSTRIAL EN EL PAIS VASCO
A PRINCIPIOS DEL SIGLO XXI


Para conocer con el mayor número de matices la localización del hecho industrial en el espacio geográfico VASCO-NAVARRO-AQUITANO es imperativo que recabemos la información que nos aporta el estudio de dos importantes factores estrechamente vinculados entre sí: la ubicación y el tamaño de los establecimientos industriales y la localización de la mano de obra empleada en todas aquellas actividades relacionadas 'con el sector secundario.

Como base científica de dicho análisis he utilizado los datos relativos a este tema que, a nivel municipal, existen en los Bancos de Datos de las Diputaciones Provinciales respectivas y en el INSEE, organismo estadístico competente en el Estado Francés, correspondientes todo ellos al año 2.000.

La primera característica que se percibe al introducirnos en el tema es el alto grado de concentración espacial que presenta la mano de obra industrial vasca.

En efecto. es en Vizcaya y sobre todo en Guipúzcoa donde proliferan masivamente los municipios de clara vocación industrial (aquéllos que poseen un índice de actividad secundaria superior al 50%). situación que contrasta diametralmente con el laxo panorama que en este sentido registran el resto de las provincias.


Por un lado, VIZCAYA, condicionada excepcionalmente por los factores físicos, aglutina casi la totalidad de su potencial laboral industrial en una estrecha franja que sin solución de continuidad se extiende desde la cabecera del río Ibaizábal (Elorrio, Zaldíbar, Abadiano, etc...) hasta el extremo occidental de la margen izquierda de la ría bilbaína (Musques, Abanto y Ciervana, Santurce-Ortuella, etc...), sin olvidar los dos apéndices que se prolongan por el fondo de los valles de Cadagua (Valmaseda, Zalla, Güeñes, etc...) y del Nervión (Arrigorriaga, Arrancudiaga, MiravaIles, etc...) este último sobrepasando los límites provinciales y absorbiendo a los principales municipios alaveses drenados por dicho río (Oquendo, Llodio, Amurrio, etc...).

Por otro lado, GUIPUZCOA presenta un particular modelo de localización, cuya característica estructural más importante es la elevada dispersión del activo industrial por casi toda la provincia.
Efectivamente, salvo las dos localidades específica mente terciarias (San Sebastián y Fuenterrabía) y los escasos núcleos primarios (Guetaria, Aya, Regil, Beizama, Abalcisqueta, etc...) el resto de los municipios emplean en la industria porcentajes de población activa siempre superiores al 40%.
Esta misma tesis se hace patente si sometemos el tema a un análisis comarcal. El A.A.M.M. de San Sebastián y las comarcas del Alto y Medio Deva (Mondragón, Vergara, Eibar; Elgoibar) se constituyen en las dos principales áreas industriales de la provincia, puesto que absorben el 30 y el 27% respectivamente del empleo secundario total.

De segunda categoría podemos clasificar a las comarcas del Goierri y Oria Medio, que, en torno a los focos de Beasain y Tolosa aportan un 18%, y el Valle del Urola que centrado en Zumarraga y Azpeitia contribuyen en un 15%.

Este modelo de localización laboral se mantiene en general constreñido dentro de los límites provinciales, distinguiendo así eJ fenómeno guipuzcoano en comparación no sólo de los del resto del País Vasco sino también de los presentados por cualquier otra provincia del Estado.

Sin embargo, en las últimas décadas y en función del crecimiento económico experimentado, estos grandes núcleos fabriles han ido incrementando paulatinamente su perímetro y en algunos casos han colonizado ciertas áreas de las provincias vecinas. Ejemplo válido de este proceso lo representa la comarca Navarra de la Barranca (Aisasua, EcharriAranaz, Araquil, etc...), beneficiada tanto por su proximidad a los centros fabriles del Goyerri como por desempeñar un papel de primer orden como encrucijada de importantes vías de comunicación.

En las dos provincias más meridionales, el capital humano empleado en el sector secundario tiende preferentemente a polarizarse en torno a las grandes áreas metropolitanas de Vitoria, Pamplona y Logroño, y de manera especial en sus municipios marginales que, salvo en el caso especial de la capital alavesa, son los que albergan la mayoría de los barrios dormitorios y la infraestructura industrial.

Este hecho explica que términos como los navarros de Huarte, Villaba, Ansoain, Galar, Elorz y Tiebas, y alaveses como Oyón, registren porcentajes de mano de obra industrial superiores a 60%. Exceptuando estos tres focos, sólo las localidades que, a tenor de una política indicativa, se han visto favorecidos por la instalación en sus proximidades de polígonos industriales, consiguen alcanzar considerables niveles relativos de empleo secundario.

Dentro de este contexto, podemos incluir a Salvatierra, Villarreal y Alegría en Alava, y a Tafalla, Tudela, Aoiz, Sangüesa, Estella, Villatuerta, Oroz-Betelu, Lóngida, etc. en Navarra.

No obstante, el máximo grado de concentración laboral nos lo ofrece el País Vasco Aquitano o francés, ya que sólo el litoral labortano emplea el 90,7% de la mano de obra industrial total.
Esta aglomeración costera gira alrededor de los polígonos de Hendaya y Bayona, irradiando su influencia transformadora a las comunas próximas (Biriatou, Saint Martín de Irube, Urrugne, Ciboure, etc...).

El resto del país participa de un profundo ambiente de RURALIZACIÓN y al mismo tiempo sufre las secuelas de una permanente hemorragia demográfica, factores ambos que ostaculizan la consecución de un mayor equilibrio en la distribución de la población activa por los distintos sectores económicos.

Otro aspecto que se deduce del análisis espacial de este contingente laboral es la peculiar especialización funcional que han adoptado cada una de las capitales provinciales. En este sentido, distinguiremos tres grupos claramente contrapuestos.

El primer grupo está representado por VITORIA, que, al albergar dentro de su término municipal la totalidad de las instalaciones industriales y sobre todo los barrios obreros de su área urbana se constituye la capital vasca que emplea el más alto porcentaje de mano de obra en actividades relacionadas con el sector secundario (59,4%). Este hecho, le confiere el carácter de ciudad eminentemente industrial como función especializada de la misma.

En el segundo, podemos englobar a BILBAO ya PAMPLONA, ciudades que presentan unos índices de actividad por sectores más equilibrados que en el caso anterior.

Se trata de capitales que, al constituirse en sendos centros de importantes áreas metropolitanas y poseer municipios no excesivamente extensos, han tenido que recurrir a los términos colindantes para que sean éstos los que acojan gran parte de los polígonos industriales y los núcleos de residencia obrera.

La desviación de estas competencias hacia el extrarradio metropolitano permite que el municipio central incremente su índice de actividad terciaria a expensas del porcentaje de actividad industrial (Bilbao: 47,1%; Pamplona:44,5%).

SAN SEBASTIÁN y BAYONA quedan incluidos en el tercer grupo como capitales promotoras de la máxima especialización funcional aplicada a todos los municipios que constituyen sus respectivas áreas metropolitanas.

Este afinamiento pone de relieve la dicotomía entre ciudades centrales, especifica mente utilizadas para acoger los barrios residenciales de clase media y para satisfacer la demanda de todo tipo de servicios y un amplio CINTURON INDUSTRIAL que enmarca a la unidad anterior y que se extiende por los municipios marginales del conjunto urbano.

Tal vez el mejor exponente de esta diversificación funcional sea el área metropolitana de San Sebastián, cuyo centro, que registra un índice de actividad industrial del 38,3%, está delimitado por una serie de núcleos periféricos que en casi todos los casos supera el 60% (Lezo: 63,6%; Rentería: 60,1%; Hernani: 64,7%; Usurbil: 71,0%; Urnieta: 73,0%; Pasajes: 45,5%).



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  #7  
Viejo 19/may/05, 20:08
tellagorri
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Predeterminado Una de las primera Sociedades Masónicas

BASCONGADA DE AMIGOS DEL PAÍS.
Llega el momento de ocuparnos de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, la más fructífera y trascendental obra real o inventada de la masonería en Euskadi.
D. Xabier María de Munibe e Idiaquez, octavo conde de Peñaflorida presentaba en 1763 a las Juntas Generales de Guipúzcoa, reunidas en Villafranca de Oria (Ordizia) el "Plan de una sociedad Económica o Academia de Agricultura, Ciencia y Artes útiles y Comercio, adaptando a las circunstancias y economía particular de la Muy Noble y Muy Leal Provincia de Guipúzcoa"

El día 24 de diciembre del año siguiente en asamblea convocada en la casa-palacio Insausti de Azkoitia a la que asistieron la mayoría de los "Amigos" eligen como presidente al Conde de Peñaflorida, secretario a D. José de Olaso y a D. Vicente Lilí como tesorero. Carlos III aprobaría los estatutos de la sociedad por Real decreto de 8 de abril de 1765. Así nace una institución de capital trascendencia en la cultura vascongada, aún hoy en día reconocida por toda la sociedad vasca y, según nuestro parecer, de clara influencia masónica.

Debido a los nexos de unión que mantenía la Bascongada con la Ilustración, pronto suscitó recelos y descalificaciones de los grupos sociales más tradicionales y recalcitrantes de la sociedad del País Vasco, aún antes de constituir la Bascongada, ya se anticipaba a estas criticas el Conde de Peñaflorida, curado de espanto, al advertir que con toda seguridad se les llegaría a acusar de herejes y ateístas.

Es de sobra conocido que colaboraron en esta empresa junto al Conde de Peñaflorida otros dos afamados enciclopedistas vascos, D. Fermín LASALA COLLADO, Duque de Mandas y D. Joaquín de EGUIA, Marqués de Narros, y que como él, formaban parte de la Bascongada, profesaban ideas filosóficas y políticas opuestas a las que imperaban por aquel entonces en la mayoría de la población.

En el libro "Historia de las Sociedades Secretas Antiguas y Modernas de España" el señor De La Fuente dice de la Bascongada que: "No hay pruebas para asegurar que aquella asamblea fuese una reunión masónica, pero si bien se examina el lenguaje que allí se usaba, las ideas que prevalecían, los elogios que en sus tareas se dispensaron a los enciclopedistas franceses, las relaciones de algunos de aquellos amigos con los revolucionarios de aquel país, la desafección que ya algunos de ellos mostraban contra la Iglesia, la actitud recelosa con que fue acogida por el clero, que creyó luego encontrar allí algo oculto y sospechoso, darán lugar para alguna conjetura en este sentido.
"La misma divisa de las tres manos unidas que adoptaron es un signo masónico de los más conocidos"

Don Marcelino Menéndez y Pelayo moldeando los datos del Sr. De La Fuente llegó a subrayar: "Excelentes conductores de la electricidad filosófica revolucionaria, viniendo a servir sus juntas de pantalla o pretexto para conciliábulos de otra índole, hasta convertirse algunas de ellas, andando el tiempo, en verdaderas logias o en sociedades patrióticas..."

Y continuaba así opinando del triunvirato de Azcoita: "Con estas laicas y anticlericales animosidades, que sin ton ni son mezclaban aquellos caballeros con sus lecturas de la física del abate Nollet o sus experiencias en la máquina neumática, no es de extrañar que recibiesen con entusiasmo la nueva expulsión de los jesuitas y tratasen de aprovecharla para ir secularizando la enseñanza" y "El seminario fue la primera escuela laica de España, entre aquellos patriotas daba el tono Peñaflorida, cuyas tendencias conocemos ya, y su sobrino el fabulista Samaniego, autor de cuentos verdes al modo de La Fontaine"

Y como no podía faltar, la Santa Inquisición a la vista de que el pensamiento ilustrado resultaba un huésped delicado, algunos de estos amigos de la Bascongada fueron acusados de masones ante el sagrado tribunal, entre otros El fabulista Samaniego, Joaquín María de Eguía, Marqués de Narros o Manuel de Aguirre.

En 1776 en Conde de Peñaflorida envía de viaje de instrucción al extranjero a su segundo hijo Antonio de Munibe, junto con José de Eguia, hijo del marqués de Narros y al preceptor de ambos Eugenio de Izquierdo.

Llegan a París donde por aquel entonces la logia masónica "Les neuf soeurs" (La nueve musas) integrada sobre todo por científicos, escritores y artistas recibirá como hermanos a los tres jóvenes "bascongados" En el seno de esta logia en esa misma época figuraban relevantes personas como Lalande, Franklin, Helvetius, o Montgolfier.

Como curiosidad diremos que en esta misma logia con el correr del tiempo sería iniciado con el mandil de aprendiz a los 84 años de edad y un mes antes de morir, el hermano Voltaire. Sobre el Cuadro lógico aparecen los honores y cargos que ostentaba su venerable maestro, Lalande, fundador de la logia y figura de la historia de la astronomía, perteneciente a la Real Academia de las Ciencias seguido de un largo número de cargos más, que hace que pase casi desapercibida su asímismo pertenencia a La Bascongada, así como la de otros miembros de la logia parisina que también eran a su vez miembros de la Bascongada, los vigilantes De Merlay President á la Chambre des Comptes y el abate Du Rouzeau miembro de la Societé Royale de Biscaye.

En esta logia entre los miembros no dignatarios aparecen los nombres de nuestros tres jóvenes Bascongados. Además el cuadro añade los nombres de otros vascos ligados con el Conde de Peñaflorida, Agustín de Vicuña, Juan José y Fausto Elhuyar y Chabanneua.

Este último, químico francés que después de sus trabajos y éxitos en el Instituto de Bergara fundó en Madrid 1789 la real Escuela de Mineralogía que estuvo en activo hasta 1808.
La base del triunfo de la masonería parisina de "Les Neuf Seoeurs" quizá residiera en la sabia distribución de las obligaciones de cada hermano. Así al volver a España nuestros "Bascongados" tenían que tentarse bien la ropa y disimular su espíritu masónico con tal sutileza que impidiera su descubrimiento.

Aún así, sabemos que a Antonio Munibe siendo ya él, Conde de Peñaflorida, la Inquisición aunque no logró reunir pruebas para acusarlo de francmasón si llegó en su persecución a embargarle algunos libros, entre ellos un ejemplar de la Enciclopedia.

Hemos visto que entre los masones "Bascongados" de París se encontraban los hermanos ELHUYAR y LUBICE, ambos de origen vasco francés, nacidos en Logroño con solo un año de diferencia entre ellos y los dos con estudios de mineralogía.

No se sabe a ciencia cierta si fueron iniciados en Francia o en Alemania ya que sus diferentes biógrafos no se ponen de acuerdo en este punto. Se reconoce su estancia en ambos países y su contacto con las logias alemanas y francesas, conocemos que coincidieron en su logia vienesa con su coetáneo Haydn y muy probablemente con Mozart.
Juan José siendo investigador en el seminario de Bergara, con la permanente ayuda de su hermano Fausto y gracias al excelente laboratorio de la Real Sociedad Bascongada, uno de los mejores de la Europa contemporánea, consiguió descubrir para la ciencia un nuevo mineral, el wolframio.
Los dos hermanos fueron trasladados por el Reino de España a las Américas. Juan José por designación real se traslada a Nueva Granada para impulsar la minería muriendo en santa Fe de Bogotá a los 42 años.

Fausto fue nombrado en 1786 director general de minería en Nueva España (México) permaneciendo allí hasta 1821 y tras la independencia de México retornó a España ocupando importantes cargos públicos, (Director general del crédito público, Director general de Minas, y de la escuela de Almadén) Pero en lo que a nosotros nos atañe, debemos recordar que Don Fausto está considerado como el decano de la masonería en México. La masonería llegó a Nueva España por la oficialidad de las tropas expedicionarias que fueron allí a sofocar la insurrección, siendo el Sr. Elhuyar según Menedez y Pelayo, el venerable de la primera logia mexicana llamada "La Arquitectura Moral" y que se fundó hacia el año 1817 en la casa de los capellanes de Santa María de la antigua.
Artículo de JOSÉ RAMÓN VARELA
en
http://usuarios.lycos.es/jrvarela/bienvenido.htm

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